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viernes, 4 de diciembre de 2009

VIDEO ENTREVISTA CON EL HISTORIADOR NORBERTO GALASSO

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"El objetivo de mi trabajo es hacer una crítica a las ideas dominantes"

Definido en diversos ámbitos como periodista, escritor, historiador, ensayista y militante político; Norberto Galasso recibió a Complejo Literario en su estudio del barrio porteño de Parque Chacabuco. Con más de 40 libros publicados y 73 años sobre sus espaldas, sigue trabajando a toda máquina: planea editar un nuevo libro sobre historia argentina para marzo de 2010, en consonancia con los festejos del Bicentenario.








La coherencia ideológica de Galasso se mantiene incólume a través de los años. Defensor de la izquierda nacional y del latinoamericanismo, no sólo es un intelectual que rescata las figuras de relegados caudillos del interior, como la de Chacho Peñaloza, sino que también es un lúcido cronista de las épocas que transita; como lo demuestra en sus libros Discépolo y su época o Del televisor a la cacerola. Seguro que ya habrá tiempo para ordenar el estudio de Parque Chacabuco.
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Por Fernando Córsico

Algunos de los títulos publicados por Galasso

Scalabrini Ortiz y la lucha contra la dominación inglesa
Jauretche y su época: De Yrigoyen a Perón
La búsqueda de la identidad nacional en Jorge Luis Borges y Raúl Scalabrini Ortiz
Manuel Ugarte y la lucha por la unidad latinoamericana
La larga lucha de los argentinos: Y como la cuentan las diversas corrientes historiográficas
El Che: Revolución latinoamericana y socialismo
Testimonios del precursor de FORJA: Manuel Ortiz Pereira
La Revolución de Mayo: El pueblo quiere saber de que se trata
Seamos libres y lo demás no importa: Vida de San Martín
J.J. Hernández Arregui: Del peronismo al socialismo
De la Banca Baring al FMI: Historia de la deuda externa argentina





lunes, 2 de noviembre de 2009

CRÓNICA ARBITRARIA DE UNA NOCHE CUALQUIERA EN BUENOS AIRES

No sólo de críticas y presentaciones vive el hombre. Hoy me voy a permitir dejar de lado por un rato la tercera persona -esa que hace tan creíble al periodismo- y dedicarme a la primera, a mi propia voz. Que no es menos creíble.
Presento una crónica de factura propia: un recorte subjetivo de la noche en Buenos Aires. De seres anónimos que trabajan, seducen o simplemente vegetan, en la penumbra ciudadana.
Las siguientes líneas son también un humilde homenaje a
Fabián Polosecki, quizás el primero en poner el ojo en las mariposas de la noche. Dándoles entidad y existencia a muchos seres olvidados.

“¿Querés qué te cuide la moto?”, me preguntó Abril, una nena de siete años que trabajaba en Puerto Madero, sobre Alicia Moreau de justo, en frente de los cines. No supe que contestarle, eran las 22,30 y yo estaba apurado.
Cuando volví, a las 12 y media de la noche, noté que Abril todavía estaba sentada en la vereda, me dio pena verla. Me acerqué y conversamos un ratito: contó que se quedaba cuidando los autos hasta las cuatro de la mañana, que después iba a tomar el tren en Constitución para ir a su casa en Guernica, en el Gran Buenos Aires. Dijo orgullosa que tenía cuatro hermanitos, que estaba en primer grado, y que estudiaba por la tarde.
Su simpatía y espontaneidad me desarmaron, era una cosita chiquita que destilaba inocencia y alegría. Abril tenía el pelo castaño y medía un metro de alto, estaba vestida con un equipo de gimnasia gris, que alguna vez fue blanco, y le faltaba un dientito de leche, lo que le confería una sonrisa simpatiquísima. Me despedí de ella y le di algún dinero para ayudarla, pero también para aliviar mí malestar interno.
“¿Y, qué tal la cuidadora?”, inquirió un muchacho de barba que pasaba caminando y había escuchado mí conversación con la nena. “Los padres están a los besos enfrente”, dijo con tono de reproche, y siguió.


Un taxista, buen samaritano de la noche, me explicó dónde quedaba el Casino Flotante, y la primera sensación al llegar fue la de un parque de diversiones. El estacionamiento con muchas luces de colores, señalizado con cartas de póquer de neón me recordaron un circo. El barco donde funcionan las mesas del casino parece salido de la película Maverick, era una réplica de esas embarcaciones típicas del Missisipi.
Una vuelta por los distintos niveles no me condujo a ningún lado. Todos estaban demasiado ocupados en seguir una pelotita, un naipe, o algún dado, como para iniciar una conversación.
No conforme con esto me dirigí raudo al Hipódromo de Palermo, y el viaje en moto me hizo sentir que la madrugada del miércoles se enfriaba.
Los elegantes salones del palacio hípico estaban copados por más de tres mil máquinas tragamonedas. Recorrer el lugar representaba atravesar un mar de colores y sonidos que se transformaba conforme se avanzaba. La única constante era el estado hipnótico en el que se encontraban los jugadores: miradas extraviadas, movimientos maquinales y conductas compulsivas. Tampoco resultó un lugar apto para estrechar vínculos con otro ser humano.
Salí decepcionado pero no estaba dispuesto a rendirme. Subí por Libertador, y sin saber muy bien cómo, aparecí en los bosques de Palermo. Me impresionó la enorme caravana de autos que circulaban a paso de hombre.
Di una vuelta por el circuito donde se oferta el sexo más polémico de Buenos Aires, advertí como los muchachos de los autos negociaban con las provocativas travestis, y finalmente decidí parar a tomar algo en el puesto que está abierto las 24 horas, a metros del lago.
Me apeé de la moto, saludé respetuosamente y pedí una Coca. Romina, una mujer obesa de 28 años, me sirvió la gaseosa con parsimonia, se la notaba cansada y con razón: hacía más de 16 horas que estaba trabajando. Esta comerciante de cabello bicolor, negro y bordó, contó que prefiere trabajar en el turno de la noche. "Es más tranquilo a esta hora", afirmó, mientras dos travestis muy flaquitas entraban por la puerta trasera del carrito.
Soledad se vino desde Salta para trabajar en la prostitución, dice que acá hay más plata. Se la nota inquieta, habla mucho y cambia de tema constantemente. "A mí me gustaría que haya una
marcha del orgullo gay en mi provincia", comentó, en relación a los volantes que estaban sobre el mostrador y que promocionaban la marcha del 31 de octubre en la Plaza de los dos Congresos.
"Yo tengo más hormonas femeninas que masculinas, eso me dio el último estudio que me hice", afirmó, para validar su condición de traviesa natural. Soledad continuó con una clase de profilaxis: "Me cuido mucho, a los clientes les hago poner dos forros, y si no les gusta que se vayan a la mierda". Dicho esto salió disparada fuera del puesto hacia un auto en el que se encontraba una amiga suya y cuatro tipos que le hacían señas. El deber es primero.
Cuando estaba por irme me abordó Rocío una travesti de belleza perturbadora. Una rubia de un metro 80, vestida con una tanga, botas rojas hasta las rodillas y un top roto que le dejaba las tetas al aire. Comenzó a interrogarme: "¿Ya te vas, cómo te llamás, qué andás haciendo, querés que te haga un bucal?"
Rocío era más bien un vendaval que acusaba 25 años aunque aparentaba 35. Trabajó algunos años en Centroamérica y se le notaba en el acento.
Me dispuse a irme y se me acercó. "¿No te gusto?", preguntó. Tomó mi mano izquierda y la apoyó sobre su pecho, luego llevó mi mano derecha a sus nalgas. Quedé helado, ella estaba trabajando y era su manera de conseguir clientes. "Me tengo que ir, gracias", balbuceé. Me subí a la moto, arranqué y me fui. Temblaba, seguramente por el frío.

Fernando Córsico

lunes, 19 de octubre de 2009

He leído: Golpeando ls puertas de la TV, de Julián Gorodischer




Julián Gorodischer.

¡Golpeá qué te van a abrir!

El libro Golpeando las puertas de la TV, de Julián Gorodischer, publicado en 2003 por la editorial Libros del Rojas, cuenta historias de seres anónimos que lo que más desean en la vida es salir del anonimato.

Son crónicas de personas que veneran a ídolos con pies de barro, y de héroes de pacotilla que toman a la fama repentina, esos 15 minutos tan mentados, como una forma de ascenso social. ¿A quién le importa qué es de la vida de grupos como Bandana o Mambrú, o de sus clubes de fans? A los protagonistas de Golpeando las puertas de la TV.

Para los personajes del libro, y también para el cronista, lo único que interesa es lo que sucede en torno al mundo del espectáculo, lo inmediato, lo luminoso, la belleza juvenil y la superficialidad. El reconocimiento del otro les otorga la entidad necesaria para existir.

El periodista Julián “Giuliano” Gorodischer infunde a Crónicas de la fama repentina, tal el subtítulo, una gran dosis de cinismo. Por momentos se hace cómplice de su entrevistado, se mimetiza con el fanático común, y en el párrafo siguiente lo destroza con alguna malsana, aunque divertida, observación.

El autor se inmola ante el lector cuando admite que su trauma empieza cuando vuelca el vaso de Coca Cola sobre el sillón de tapizado rojo (¿o amarillo?), o cuando su fidelidad inconsciente al sistema televisivo lo obliga a confesar ante sus amigos, una falsa abducción extraterrestre.
De cualquier forma, Golpeando a las puertas de la TV es un compendio biográfico que enumera hitos de la pantalla chica. Y autobiográfico en parte, que relata momentos en la vida de Gorodischer. El escritor es cronista y espectador, tan hijo de la TV como cualquiera de las criaturas que entrevista.

Quizás el otro enfoque sobresaliente, aparte del cinismo, sea el de la superficialidad, que está presente durante todo el relato, pero que se concretiza con fuerza —siempre desde el humor sardónico— cuando Gorodischer deslinda responsabilidad sobre lo que escribe para echarle la culpa a su mamá, Lidia.

Fernando Córsico

viernes, 16 de octubre de 2009

He leído: Retratos, de Truman Capote





Es imposible comentar un libro escrito por Truman Capote sin referirse inevitablemente a su autor, quien es autorreferencial por naturaleza. Hablar de su obra es hablar de él.
Brilló como periodista y dramaturgo, y se lo consideró uno de los padres del nuevo periodismo: esa manera de contar que combina ficción narrativa con reportaje periodístico.
Tuvo una gran habilidad para relacionarse con la aristocracia neoyorquina y con los que protagonizaron el mundo de la cultura y el espectáculo de su época. Esta cualidad le valió la posibilidad de que se abriesen las puertas que le permitieron realizar algunos de los trabajos periodístico-literarios más importantes del siglo XX.

Decir que el libro Retratos, de Truman Capote, es una recopilación de entrevistas, sería una descripción muy pobre que no le haría justicia. Es más bien un compendio de historias de vida, de vidas interesantes que valen la pena ser contadas. Y Capote habla tanto de los otros como de sí: de su amistad con las estrellas, su sexualidad, orígenes, apetencias e intereses.

Es así que introducirse en la lectura de Retratos, equivale a espiar la intimidad de una celebridad por el agujero de la cerradura. O mejor aún, por momentos da la sensación de que el lector está presente en la habitación donde se desarrolla la conversación entre el periodista y el entrevistado.

Truman es un chismoso genial que no duda en enterar al lector de las conversaciones que sostuvo con sus celebridades de confianza, y cuenta cosas que se dicen entre amigos y no en una entrevista. Hasta deja trascender intimidades de terceros.

El libro tiene por dos partes, la primera y principal posee seis relatos entre los que se destacan los que protagonizan Marlon Brando, Elizabeth Taylor y Marilyn Monroe. La segunda es un compendio de 14 comentarios que hizo Capote para el libro de fotografías Obsevations, de Richard Avedon, en el que sobresalen los perfiles de John Huston, Ezra Pound, Humphrey Bogart e Isak Dinesen.


A Capote lo favorecen más los desarrollos largos, le sientan mucho mejor los párrafos extensos con oraciones subordinadas donde explica una cosa, describe otra, salta en el tiempo, y retoma más adelante la línea original sin que el lector pierda el hilo del relato ni caiga la fluidez de la historia. Porque Truman es un experto en envolver, arropar y crear climas.

Esto se percibe con mucha fuerza en El duque en sus dominios, el texto que abre el libro, que comienza con la escusa de ser un reportaje a Marlon Brando pero termina por convertirse un retrato biográfico profundo, una radiografía predictiva de un actor que lo tenía todo pero quería otra cosa, algo que todavía en ese momento no estaba definido, y que se materializó años más tarde cuando se volvió un ermitaño inalcanzable.

Retratos es un nombre que ajusta perfectamente con el trabajo que realizó Truman Capote. Después de leer sus líneas podría decirse que se llegan a conocer los rasgos fundamentales de los personajes involucrados. Queda la extraña certeza de que el autor muestra las venas abiertas de sus interlocutores.

Nunca pudo evitar ser protagonista, por narcisista o por talentoso, o por ambas cosas, Truman Capote (1924-1984) siempre estuvo en primer plano. Fue, mucho antes de que se acuñara el término, un miembro de la selecta constelación de los condenados al éxito.
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Fernando Córsico

lunes, 5 de octubre de 2009

SEIS DE CADA DIEZ JÓVENES NO COMPRENDEN LO QUE LEEN

"Que otros se jacten de las páginas que han escrito; a mí­ me enorgullecen las que he leí­do."
- Jorge Luis Borges

Es un dato preocupante: el 60 por ciento de los adolescentes-jóvenes que egresan de la escuela secundaria en la Argentina tienen dificultades para comprender lo que leen por tener escaso contacto con la letra escrita.

Es por eso que la Fundación Leer aboca sus esfuerzos a los más pequeños, en un intento por revertir esta tendencia.
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Este año, 2.963.393 niños y 187.981 adultos pertenecientes a 10.222 instituciones participaron de la 7ma Maratón Nacional de Lectura, hecho que advierte el compromiso de miles de personas por alcanzar una Argentina alfabetizada y lectora.
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Patricia Mejanelatti, colaboradora de la Fundación Leer, reflexiona a cerca de la mejor manera de introducir en el mundo de la lectura a los más pequeños, y dice que a los chicos hay que “leerles todas las noches, contar un cuento, quince minutos por noche”.
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Majanelatti remarca lo importante que es leer junto a los chicos: “Si un niño recibe de sus padres, de sus abuelos, de sus tíos, de las personas que los están cuidando, un cuento, una canción, un minuto junto a los libros, o a las revistas, eso es lo que marca la diferencia, eso es lo que nos construye como lectores. Los chicos no llegan solos a ser lectores, son los adultos los mediadores de la lectura quienes tenemos que ayudarlos, acompañarlos y guiarlos hacia ese camino. A los libros se llega y esa es nuestra responsabilidad como adultos”.
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El Zoológico de Buenos Aires fue una de las sedes de la 7ma Maratón Nacional de Lectura. Allí se congregaron el viernes 2 de octubre, lectores adultos, escritores y empresas editoriales, junto a centenares de chicos de escuelas primarias. Y la Fundación Leer se abocó a ellos como estímulo temprano de la lectura.
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El encuentro fue de participación gratuita y de carácter no competitivo, bajo el lema Mi familia, mi mundo. Historias para descubrir, rescatar, leer y compartir.
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“Queremos motivar a que las narraciones, esta vez, no salgan exclusivamente de los libros: en cada familia, grupo o comunidad, existen un sinfín de historias para disfrutar. La recuperación de los relatos orales conduce a la reafirmación de la identidad, el afianzamiento entre las comunidades y la valoración de lo nuestro como espacio privilegiado para pensar el futuro”, se afirma desde la Fundación.
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Fernando Córsico

domingo, 27 de septiembre de 2009

TE PRESENTO A...

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Voces: Propuestas y Debates hacia una nueva ley de medios.

El Centro Cultural de la Cooperación Floreal Gorini, presentó en sociedad el libro Voces: Propuestas y Debates hacia una nueva ley de medios. El volumen contiene trece entrevistas a personajes de la cultura y la comunicación como León Rozitchner, Eduardo Aliverti, Luis Lázaro o Guillermo Mastrini, que reflexionan sobre la cuestión de la concentración de poder en los medios de comunicación, los alcances del proyecto de Ley de Servicios Audiovisuales, de su aplicabilidad y del contexto en el que se desarrolla este amplio debate nacional al que se asiste en la actualidad.

Un fragmento del prólogo realizado por el Departamento de Comunicación del Centro Cultural permite discernir hacia dónde se encaminan los argumentos de Voces:
“Sin lugar a dudas, en los últimos años, el poder de los llamados multimedios fue creciendo exponencialmente como parte de un modelo en el que se acentuó la concentración y el discurso único. Gracias a las nuevas tecnologías y al abaratamiento de los costos relativos nunca como ahora surgieron tantas radios, diarios e incluso canales de TV. Sin embargo, la mayor parte de estos nuevos medios se encuentra en manos de tres o cuatro grandes grupos económicos. Como es bien conocido, dos de ellos concentran la mayor parte de los medios de comunicación: el Grupo Clarín y el Grupo Telefónica. Ellos controlan los principales canales de televisión abierta del país, sus repetidoras y otros canales del interior; pero además poseen radios y diarios nacionales y provinciales. Clarín además es propietario de las dos prestadoras de televisión por cable más importantes del país, Cablevisión y Multicanal, y entre las dos ejercen un dominio casi monopólico del mercado”.

Si desea descargar el libro Voces: Propuestas y Debates hacia una nueva ley de medios, presione AQUÍ

¡OTRO TEMA!


La presentación de Voces fue una buena excusa para realizar una charla debate sobre la cuestión de la democratización de los medios de comunicación, en la que participaron Raúl Dellatorre, Gerente de Noticias de Canal 7; Fabiana Arencibia, miembro de la
Red Nacional de Medios Alternativos; Luis Lázaro, Coordinador General del COMFER; Guillermo Mastrini, investigador y docente universitario; y Manuel Baladrón, Diputado del FPV por La Pampa.

Ante la pregunta que motorizó la charla, de si ¿puede la nueva Ley democratizar los medios de comunicación? Guillermo Mastrini argumentó: “Hay que ser cautos, la Ley no va a transformar por sí sola el Sistema de Medios. La sanción de una nueva Ley es una condición necesaria para una posible transformación. De ninguna manera puede pensarse que la Ley es el punto de llegada. Una vez aprobada habrá que renovar la construcción colectiva, y estar muy atentos a la reglamentación. La transformación va a llevar años”.

Por otra parte, Raúl Dellatorre afirmó: “Digo que esta Ley no transforma la realidad, pero ojalá despierte la voluntad de cambio que tenemos que poner todos para lograrlo”.

Y en la misma dirección se dirigió el Diputado Baladrón cuando sostuvo que “la ley puede abrir el camino, pero por sí sola, si no se ejecuta, no se conduce, y no se pone toda la infraestructura que realmente necesita, la Ley no resuelve los problemas. Todo eso va a depender también del grado de compromiso que nosotros pongamos para que ésta llegue a donde debe: a ser una Ley inclusiva y no excluyente.

Otro de los temas que surgió en la charla fue el de la exclusión de las compañías telefónicas del proyecto de Servicios de Comunicación Audiovisual. Allí los miembros del panel volvieron a coincidir: “El tema de la convergencia de las telefónicas con lo audiovisual se va a dar de una manera u otra y es mejor tener una política activa. Si no hay una política lo que va a ocurrir es que el mercado va a entrar y después va a ver que regular. Es mejor regular antes de que entren las empresas”, predijo el docente Guillermo Mastrini.

Dijo el Coordinador General del COMFER, Luis Lázaro, que “cuando la Presidenta decide sacar del medio la excusa de las empresas telefónicas —tema que utilizó la oposición para trabar el proyecto—, la verdad es que muchos de nosotros pensamos internamente que no estaba bien, que era mejor tener a las telefónicas dentro de un marco regulatorio que nos pusiera en otro nivel sobre el debate de la convergencia tecnológica”.

En medio del tormentoso debate y de las fuerzas en pugna, se pueden rescatar las palabras de Floreal Gorini, quien dijo: “El avance hacia una utopía requiere de muchas batallas, pero sin lugar a dudas la primera es la batalla cultural.”
Fernando Córsico

lunes, 21 de septiembre de 2009

TE PRESENTO A...


“Estamos en la vida y no pensamos en la vida. Como el pez que está en el agua y no piensa en el agua.”

La escritora Claudia Sofía Prieto presentó su último libro de poemas, Descubrimientos, en la filial Lanús de la Sociedad Argentina de Escritores (SADE). La cita fue el sábado 19 de septiembre a las 19 horas en la casona de Hipólito Yrigoyen 3564, al sur del Gran Buenos Aires.

Claudia Prieto es Licenciada en Letras egresada de la Universidad de Buenos Aires. Hasta ahora había publicado dos libros de poemas: Magia –2001, editorial Maitén-, e Imágenes de la Palabra Celeste –2006, editorial Minerva-. También participó de Antología del Mar IX, X y XI –2006, 2007, 2008, editorial Suamen-.

La prologuista de Descubrimientos, Susana Micone, dice de la autora y su obra: “Claudia Sofía Prieto crea un cosmos espiritual con al poesía, el mismo que la sostiene y alimenta su fe en el amor. La poesía es la herramienta y la materia de construcción de su vida”. “La búsqueda del amor como descubrimiento final no hace de ésta una obra romántica, sino que desnuda y testimonia la soledad del hombre posmoderno”, concluye Micone.

Descubrimientos cuenta con el detalle de que cada poema está acompañado por una ilustración de la artista plástica Marita Sario, quien estudió en las escuelas de Bellas Artes Manuel Belgrano, Prilidiano Pueyrredón y Ernesto de la Cárcova. Y realizó talleres con artistas de la talla de Lita Speroni, Carlos Aschero y Luis Felipe Noé.

En el salón elegido para el ágape predominaba el color rojo. El del tapizado de las 40 sillas prolijamente dispuestas y el del óleo de María Rosa Mariani, que mostraba a una mujer desnuda, de espaldas, y fue bautizado Pasión. Se congregaron allí: Lilio Yainú, presidente de la SADE Lanús; Juan Carlos Magnetto, a cargo de la lectura de poemas; Susana Micone, en su rol de directiva de la Sociedad; y por supuesto Claudia Prieto, la autora. No faltaron familiares, amigos, y periodistas de medios locales.

Fernando Córsico

Descubrimientos, muestra gratis.

Milagros
Despertarse en el amanecer cantando al amor:
Olvido del tiempo vacío: angustia de no sentirse vivo.
Eso es un milagro.

Vivir en el sueño azul de las ilusiones abiertas: paloma que agita sus alas en el umbral de la paz.
Eso también es un milagro.

Torbellino de luz en el agitado mundo de los balcones abiertos al desastre de la incomprensión, del odio y de la muerte.
Eso también es un milagro.

Susurros de voces que cantan a la vida.
Manos abiertas al firmamento: círculo cerrado a las maldiciones nefastas de la muerte.
Eso también es un milagro.

Besos en las piedras
Besos en las piedras: oscura soledad compañía siniestra de las mentiras sin sentido.

Besos en las piedras: tristeza infinita de un alma que no tiene paz.

Besos en las piedras, en no creer en nada y encerrarse en uno mismo y así vivir dando besos: a lo fácil, a lo vano.
Es vivir dando besos, sin sentido.
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domingo, 30 de agosto de 2009

La venganza será terrible

Nadie sabe mejor que Edmundo Dantés, el protagonista de El conde de Monte-Cristo, que la venganza sabe mejor servida bien fría. A este joven marino, de promisoria carrera y dueño de una existencia plena, se lo privó de todo en un instante.

A la edad de 18, y proveniente de una familia muy humilde, Dantés ya se había convertido en el primer oficial del Faraón, un barco mercante; contaba con el aprecio de su patrón, el señor Morrel; el amor de su padre, y la devoción de su amada Mercedes.

Pero la envidia y la maldad de seres arrogantes hicieron que Edmundo se viera envuelto en un complot que acabaría con su vida tal como la conocía. En marzo de 1815 Dantés fue acusado de bonapartista –delito gravísimo en aquella época- y condenado a pasar el resto de sus días en la prisión de la isla de If.

El conde de Monte-Cristo, probablemente sea una de las novelas más vertiginosas y excitantes que jamás se hayan escrito. La magistral pluma de Alejandro Dumas dio vida a esta historia en 1844, que originalmente apareció como folletín por entregas en el Journal des Débats. Fue tal el impacto que produjo en la época que los lectores escribían a la redacción del periódico para conocer por anticipado el desenlace de los capítulos.

En los calabozos del castillo de If, Edmundo Dantés conoció al abate Faría. Un sabio que dominaba diez idiomas, manejaba a la perfección las ciencias de aquel entonces, y –dato crucial para el desarrollo de la historia- conocía el paradero de un tesoro que superaba por mucho la fortuna de cualquier noble europeo.

Faría educó y enseñó a pensar a Edmundo, le hizo inferir las razones por las cuales se encontraba cautivo, y sin quererlo, plantó el germen de lo que luego sería una fría, letal y muy estudiada venganza.

Tras 18 años de cautiverio Dantés logró escapar de If, encontró el tesoro y viajo por cuatro años a oriente. A su regreso, Edmundo Dantés ya no existía. Ahora el destino de muchos estaría en las manos del Conde de Monte Cristo.

Si el lector conoce versiones televisivas o cinematográficas de esta historia, debe saber que ninguna reproducción le hizo honor al original hasta el momento. Es como admirar a la Gioconda en una lata de dulce de batata, allí la mano de Da Vinci desaparece. Lo mismo con la pluma de Dumas.

Con perdón de James Caviezel y Pablo Echarri, pero el Conde no regresó de la muerte para ser un pusilánime, ni para dudar con sus enemigos. Volvió para castigar a aquellos que lo despojaron de todo, despojándolos de todo. Volvió para cuidar de aquellos que le fueron leales.

Robert Stevenson dijo alguna vez que, con todo respeto por Shakespeare, si él tuviera que elegir entre Ricardo III y El conde de Monte-Cristo, se quedaría con Dumas.

Fernando Córsico.